Las células madre mesenquimales son un tipo de células con la capacidad de transformarse en diferentes tipos de tejido, como hueso, cartílago y grasa. Además de su potencial de diferenciación, tienen la capacidad de liberar sustancias que ayudan a regular la inflamación y favorecen los procesos naturales de reparación del cuerpo. Estas células pueden obtenerse de distintas fuentes biológicas, siendo una de las más utilizadas el cordón umbilical, específicamente de la gelatina de Wharton, un tejido rico en células con alto potencial regenerativo.
Actúan principalmente a través de dos mecanismos:
• Regeneración directa, al diferenciarse en células específicas del tejido dañado.
• Efecto paracrino, liberando factores de crecimiento y señales biológicas que estimulan la reparación celular, reducen la inflamación y favorecen un entorno adecuado para la recuperación.
Este tipo de tratamiento puede ser considerado tanto en pacientes con lesiones, desgaste articular o condiciones crónicas, como en quienes buscan alternativas innovadoras dentro de la medicina regenerativa. Siempre debe ser valorado por un profesional de la salud para determinar su indicación.
El uso de células madre mesenquimales se realiza bajo protocolos estrictos de calidad, asegurando la trazabilidad, viabilidad celular y condiciones óptimas para su aplicación, priorizando siempre la seguridad del paciente.